Dominio.ws

Domainer’s World. Monetizar dominios, subastas y backorders.

Cinemascope -Blog de Pelicula
Blogmusica -Tus artistas favoritos
Aeis -Un Blog Justo
AlucinaVecina -Si ella lo dice...
Apostar -El juego en internet...
ApuestasDe -Apuestas y mas
Cyberspace -Solo para Geeks
Derecho Animal -Defendamoslos
Finanzas -Hablemos de dinero
Humanonline -Noticias de empleo
Interesante de nuestros patrocinadores

Telefónica Global Solutions ha llegado a un acuerdo con Eutelsat por el que utilizará su satélite de

Parece que Telefónica puede haber dado, después de mucho tiempo, con la fórmula acertada para manten

Telefónica invertirá 2 mil 045 mdd en Argentina Argentina. El grupo español Telefónica dijo el marte

Compañias

La historia empezó un buen día que, revisando facturas para ver qué podíamos hacer por ahorrar en estos tiempos de crisis, decidimos cambiar de Telefónica a Orange. Esta compañía nos ofrecía mejor precio en línea fija y ADSL por contar ya con dos contratos de línea móvil…

2 de noviembre de 2012. Damos el sí a la portabilidad de Telefónica a Orange, quienes nos informan de que la fecha para hacer el cambio será el día 13 de noviembre y que ese día, el propio día 13, por motivos técnicos, podríamos sufrir un corte en la línea y ADSL durante unas seis horas.
5 de noviembre de 2012. Nos llega el router de Orange.
8 de noviembre de 2012. Nos quedamos sin servicio ADSL. Llamamos a Orange. No saben cómo solucionarlo, nos mandan a llamar a Telefónica, donde tampoco se hacen cargo. Después de unas dos horas de llamadas a una compañía y a otra, viendo que Orange, quienes iban a ganar un cliente, no ofrecían ninguna solución al caso, cancelamos la portabilidad. A la mierda. Decidimos seguir con Telefónica a pesar de sus precios, por la necesidad del servicio para poder trabajar. La operadora de Telefónica nos comunica entonces que reanudar el servicio tardaría unos diez días. En esa situación, como alternativa, preguntamos en Vodafone donde, desgraciadamente, nos ofrecieron el mismo periodo de espera por un precio más bajo, con lo que aceptamos. En teoría el día 18 tendríamos el servicio dado de alta, sólo había que aguantar un poco.

12 de noviembre de 2012. Llega el router Vodafone.

22 de noviembre de 2012. 14 días después aún sin ADSL. La línea telefónica hace ruidos raros y se cuelga sin motivo en mitad de las llamadas. Descubrimos, después de varias conversaciones con agentes de Vodafone, que lo que ha hecho la compañía es darnos una nueva alta, en lugar de la portabilidad que habíamos solicitado. A la pregunta: ¿qué podemos hacer para mantener nuestro número?, la respuesta es: ah, bueno señor, ‘ps’ lo que usted tendría que hacer, sería una portabilidad en lugar de esta alta nueva que usted tiene en estos momentos, y sigue: ese trámite caballero, que consistiría en dar de baja esta nueva línea y hacer una nueva portabilidad desde su antigua línea de telefónica, tardaría un total de entre 10 y 30 días a partir de la fecha de hoy, señor… Con esta información, la única opción que nos queda es dar de baja la línea con telefónica y asumir que tenemos un número nuevo. Del ADSL ni hablamos.
23 de noviembre de 2012. Cuatro o cinco llamadas a Vodafone para preguntar por qué no hay servicio ADSL después de 16 días. Las respuestas fueron dispares:
1. Tiene que ir un técnico a instalárselo.
2. El servicio ADSL tarda normalmente entre 30 y 45 días en activarse.
3. Tiene que llamar a Telefónica para que ellos envíen a uno de sus técnicos.
4. Espere 72 horas que ya está la incidencia puesta.
24 de noviembre de 2012. Viene un técnico de Telefónica y hace algo con el PTR para el ADSL y no sé si usó más siglas… El tema es que se marchó diciendo: en veinte minuto tenei er servicio.
25 de noviembre de 2012. ¡Por fin tenemos internet! Genial, ¡vaya pesadilla! Nos incorporamos con normalidad a las actividades del trabajo. Pensamos que no iba a llegar el día… A media tarde suena el teléfono y alguien dice literalmente: hola? ¿Está Pepito?- ¡¿PEPITO?! Esa tarde recibimos seis llamadas más de la familia del tal Pepito. Resulta que su línea se había cruzado con la nuestra, teníamos su servicio ADSL y su número de teléfono. Esa misma tarde llamamos para que lo arreglaran y, como otras tantas veces, tras pasar el filtro de cuatro minutos de robot sin sentimientos, lo que sabes que te espera es una voz con acento latino que habla y habla durante otros tantos. Harán lo que pueden, pero lo que pueden hacer, sin ningún tipo de xenofobia, es una mierda. El modo de proceder es recordar al cliente que Vodafone, con su maravilloso servicio, desde el primer día y totalmente gratis, le ofrece un ‘pincho’ de internet móvil de un giga -como si no lo hubiéramos gastado en los quince días de espera que llevamos-. Lo siguiente es decir, bueno señor, yo le pongo aquí una incidencia y entre 24 y 48 horas, el servicio técnico se encargará de reparar el fallo.
26 de noviembre de 2012. Más llamadas, más incidencias y más espera. Impotencia.
27 de noviembre de 2012. Lo de las 48 horas es de coña. Seguimos igual. De nuevo, más llamadas, más incidencias. Jamás coincide que llames a atención al cliente y consigas que te responda el mismo agente, luego es imposible hacer que alguien se responsabilice de nada. Aquél que te aseguró que en 48 horas tendrías el fallo reparado se olvidará del caso en cuanto cuelgue, o no. Lo cierto es que no se asegura de que su palabra se cumpla.
28 de noviembre de 2012. Arreglado. Para comprobarlo me llamo al móvil desde el teléfono fijo y ya sale nuestro nuevo número, no más líneas cruzadas, peroo… No todo iba a ser bueno. Constatamos entonces que, una vez más el router no sincroniza. Estamos de nuevo sin internet. Genial.
29 de noviembre de 2012. Más llamadas, más incidencias.
30 de noviembre de 2012. Llamamos incluso al técnico que vino por si había podido dejar algo mal. Nada. Ni diez incidencias parecen funcionar para arreglar nada. Nos prometen que el lunes día 3 enviarán un técnico a casa. Fe.
1 de diciembre de 2012. Llegamos tarde, pero al reparar en las lucecitas del router… ¡SINCRONIZA! ¡Tenemos internet! ¡¡Por fin!! Abrimos, enviamos correos, informamos a compañeros de nuestra incorporación. Con suerte al día siguiente podríamos recuperar la rutina.
2 de diciembre de 2012. Parece mentira, pero de nuevo suena el teléfono y una voz casi familiar pregunta una vez más por Pepito. ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOO!!! ¡Nos han cruzado las líneas otra vez! ¿Es posible? Esta vez ni nos preocupamos en seguir llamando y perdiendo el tiempo. Nos ponemos al día, enviamos mails, descargamos programas y actualizaciones sin atender al teléfono. Había que aprovechar las horas de conexión, que no sabíamos cuánto iba a durar.
3 de diciembre de 2012. Viene y se va el técnico de Vodafone. Todo sigue igual. Hemos entrado en un bucle, pero ya ni nos importa si Pepito mismo quiere venir y contestar él al teléfono o si llaman y preguntan por Antonio. Nos da igual mientras tengamos servicio.
4 de diciembre de 2012. Viene el técnico de Telefónica, aquél que vino hace casi un mes. El hombre entra y sale, hace un par de llamadas desde nuestro teléfono fijo, entre las que habla con una señora, con un compañero suyo y con un operador de Vodafone. A la señora le dice que no le va a poner fibra óptica, que le va a hacer una instalación normal, al compañero, que la señora quiere fibra óptica y con el operador de Vodafone llega a una especie de conclusión: ¡aaaah!, no es 180, es 108, ¡eso eh otra cosa!
Y de nuevo mientras se marcha: bueno mushashos, en veinte minuto tenei intenné.
Con el miedo en el cuerpo de lo largos que habían sido sus anteriores veinte minutos, le dijimos adiós. Y por fin, esta vez sí ocurrió. Por fin no nos mintió. Aunque se hubiera equivocado antes, ese hombre con el acento andaluz más marcado que haya escuchado nadie, nos dijo veinte minutos y fueron veinte minutos.

Y todo esto es para justificar que hemos bautizado como vodafoneMIERDA nuestra WiFi, por si alguien busca red cerca de casa.

Vodafonecaca