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El colectivo “Anonymous” publicó una grabación
Los hackers escuchan las llamadas telefónicas entre el FBI y Scotland Yard

03–02–2012 / El FBI reconoció que un grupo de hackers interceptó una llamada secreta entre uno de sus agentes e investigadores de Scotland Yard sobre delitos cibernéticos, según publican los medios estadounidenses y británicos.


AnonymouslogoEl colectivo “Anonymous” publicó una grabación de aproximadamente 15 minutos de duración que se supone es una conferencia que se realizó el 17 de enero de este año, en la que hablaban del seguimiento que se hizo de miembros del grupo, las fechas de detenciones planeadas y los detalles de las pruebas en poder de la policía.

El FBI explicó en un comunicado que la informaciónestaba destinada a agentes de la ley y se obtuvo de manera ilegal“, publica en su página on line el diario español El Mundo. Además, el comunicado agrega que se está investigando para detener a los culpables.

“Anonymous” también hizo público el correo electrónico, al parecer del FBI, en el que se explica cómo acceder a la llamada y las direcciones de correo electrónico de los participantes.

El grupo incluso advirtió a través de Twitter que “el FBI podría estar interesado en cómo somos capaces de leer continuamente sus comunicaciones internas desde hace algún tiempo”, según publica la BBC.


Las negritas y cursivas y algunos enlaces no pertenecen al texto original. Son un modo de destacar y facilitar mi propia lectura de porciones que considero de mayor relevancia.


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Hace poco me vino a la mente una presentación en el TED de Kevin Kelly del año 2007 sobre los próximos 5000 días de internet. (O sea, que ya han pasado unos 1500 días).

Lo que me parece más recomendable es la forma tan clara de exponer que lo realmente importante de toda esta revolución alucinante que lleva sólo unos pocos miles de días de antigüedad es la capacidad de conectar, de relacionar.

Primero ordenadores, después documentos (páginas), y la evolución natural lo lleva a conectar personas (web social), conectar datos (web semántica) y conectar cosas, objetos.

… esa sensación de que te cuentan algo que ya sabes, pero te hace darte cuenta de la enorme relevancia que tiene. El poder está en conectar, en relacionar. Las grandes ideas rompedoras surgen de conectar dos campos de estudio hasta entonces separados. Grandes negocios salen de unir dos mundos diferentes.

Comparto un comentario hecho para Librosampleados de la novela Los escritores invisibles, de Bernardo Esquinca (Fondo de Cultura Económica, 2009):

Por José Luis Enciso

“¿Qué es lo que hace a un escritor alcanzar el éxito? No lo sé, pero definitivamente ningún autor de prestigio comenzó buscando a una persona desaparecida para conseguir que le publicaran su primer libro.” La conclusión es de Jaime Puente, protagonista de Los escritores invisibles, novela de Bernardo Esquinca. La sentencia es, además, el leitmotiv de la obra.

Puente es un escritor inédito, incluso en periódicos y revistas, que anhela publicar una novela pero es rechazado por varias editoriales. Este novel —aquí la uve debería resaltarse— padece el desdén del mercado de los libros, nadie lo toma en serio en un mundillo editorial esnobista, superfluo y jodido, pero aguanta vara, con tal de que lo editen. Ese afán exitista —publico, luego soy exitoso— lo lleva a verse envuelto en el condicionamiento señalado inicialmente: una gran editorial lo publicará si es capaz de hallar a Roberto Rojas, un escritor que ha desaparecido y que posee un manuscrito capaz de cimbrar el mercado editorial. Todo ello se mezcla con un asesinato. El protagonista se refugia en un pueblo en el que descubre una cofradía peculiar cuya característica es la creación de novelas eróticas, algunas de ellas muy buenas.

El argumento no suena mal para un suspense, pero en esta obra el lector que se entusiasme con esa idea inicial se enfrentará a una novela distinta; tampoco es literatura erótica, aunque la acaricie tangencialmente y sugiera una brevísima apología del porno. ¿Me refiero entonces a una novela fallida que ni fu ni fa? No, sino a una obra que juega con las formas sin llevarlas al límite a fin de abrirle paso a una intención que trasciende los géneros, interesada en despotricar —tal vez con justeza— acerca de la mercantilización de la literatura, así como a las visiones que de ella se tienen desde lo naif hasta lo cínico.

Por ejemplo: de las cuatro partes del libro, la primera y la última contienen una serie de argumentos pensados por alguien que idealiza a los escritores y la literatura. En “Un hombre común y corriente”, el inicio, Puente elucubra acerca de su condición con un candor insufrible:

 “Tengo una teoría (…) Mi malograda carrera literaria tiene que ver con mi historia personal. Mis padres fueron personas comunes y corrientes (excelentes padres, eso sí) (…) Por el contrario, los escritores que más admiro tuvieron experiencias familiares definitivas (…) Comienzo a lamentar no haber corrido con su misma suerte.”

El muchacho sufre porque no sufre, se siente un escritor fracasado debido a que su imaginación normal no fue capaz de suministrarle traumas suficientes para estimular su creatividad. Buena parte del capítulo inicial el narrador se dedica entonces a revisar las vicisitudes familiares de James Ellroy, J. G. Ballard, Chuk Palahniuk y Paul Auster. Todo para decirnos que él espera romper el hechizo, ser el primer escritor común y corriente “que le robe a la vida su corazón más secreto y henchido de sangre”, o sea, encumbrarse como escritor.

Tras esta larga delineación del protagonista, en “Los escritores invisibles” —el segundo capítulo— se plantea ya lo que llevará a Puente a aceptar el chantaje que podrá hacerlo célebre, pero se topa con un descubrimiento: “La literatura a veces también es un crimen”  [seguir leyendo]